Villa Mairea

En este ejercicio se buscó entender La Villa Mairea (Noormarkku, Finlandia 1938) desde su lógica intrínseca de diseño. Como el personaje de Jorge Luis Borges, Pierre Menard, que llevó a cabo la imposible tarea de re-escribir El Quijote palabra por palabra a pesar de no ser hombre del tiempo de Cervantes, repensé la casa de veraneo diseñada por Alvar Aalto trazo por trazo, a partir de todas las lecturas posibles de sus planos. Se trató de un ejercicio teórico que reconstruyó la casa con toda la documentación disponible en archivo, sin visitarla jamás. El objetivo fue potenciar la percepción de un espacio redescubriendo su estructura arquitectónica.

 

Como arquitecto, Alvar Aalto le restituyó su aspecto humanista al modernismo. En su trabajo exploró la relación de la arquitectura con el paisaje, por ejemplo, la verticalidad de los bosques y la organicidad de los lagos tan característicos del horizonte finlandés.

 

La metodología proyectual consistio en trazar los ejes de análisis de la casa, para entender su relación con el bosque.

Lo que me atrajo de los planos de La Villa Mairea fueron las relaciones entre exterior-interior, orgánico-geométrico, racional-emocional. Con el fin de evitar un análisis de abstracciones categóricas, decidí redibujar la villa al mayor detalle posible: los pavimentos y las texturas con sus diversas tonalidades, las columnas, el mobiliario, la herrería, los recorridos dentro y fuera de la casa, y el bosque conífero circundante. Esto generó situaciones: por un lado, porque se podían observar el programa de un sitio; y por otro, porque permitía entender el sitio a partir de situar todo lo que lo rodeaba.

 

La investigación se planteó en dos etapas siguiendo las dos preocupaciones de Aalto: lo formal y lo orgánico. La primera etapa fue un análisis de la organización de la casa a partir de tres ejes (longitudinal, transversal  y diagonal) ya que se veían claramente analogías y simetrías en la casa a partir de dichos ejes. La segunda, tomó en cuenta la relación orgánica del bosque con la casa, para mapear capas de muros, de columnas, y de recorridos.

El proyecto se concentró en comprender ampliamente las plantas de la casa. Los planos redibujados hicieron visible lo invisible: en el proceso de sustracción de elementos de la casa generé diferentes capas del espacio que me permitieron ver la casa como una “ruina”. Los planos, en su conjunto, construyeron una “ruina futura” de la villa, sugiriendo un trabajo arqueológico de reconstrucción de la casa a partir de sus distintos elementos. Observé que la planta borraba los límites entre interior y exterior y se integraba al jardín. Las columnas de la casa generaban un patrón que se mimetizaba con el de los árboles circundantes. La Villa, como tal, desaparecía convirtiéndose en una extensión del bosque; la evocación de los elementos de la naturaleza en sus elementos formales: tierra, aire, agua y fuego.

 

Proyecto:  Rozana Montiel

Fecha: 2000