Habitáculos

Inspirados en la noción de andamio, se construyeron 7 pequeñas maquetas que hacen una relectura de la ciudad a partir de 11 objetos recurrentes en el espacio urbano: coladera, espejo, garrafón, embudo, parrilla, escalera, antena, huacal, puerta, corcholata, y llanta son re-significados alternativamente como objeto doméstico, elemento urbano, artefacto en movimiento, y material reciclado. La distorsión de los objetos a partir de una mirilla propone formas lúdicas de habitar entre espacios, de morar en espacios de transición como la rampa, la escalera, el elevador o el túnel. La mirilla también tiene el efecto de meter al observador en dichos espacios; por tanto, se convierte en un artefacto modulador de escalas, en la llave para estar en espacios invisibles. Los habitáculos construyen una experiencia del espacio que no se vive a través de su escala real sino percibida. La articulación móvil y espacial de los objetos produce una nueva dimensión arquitectónica, desconocida y misteriosa, que pone en entre-dicho realidad y ficción.

Los habitáculos se construyeron a partir de una serie fotográfica, que se hizo, a lo largo de un año, sobre objetos recurrentes en la ciudad. Se unieron estás fotos en una suerte de dominó que representara una red urbana de conexiones entre dichos objetos. Poco a poco, algunos objetos mutaron de función y empezaron a conectarse de maneras inesperadas. El resultado de ello se llamó Dominó Urbano, que después se empleó para idear las conexiones entre espacios de los habitáculos.

 

Proyecto: Rozana Montiel

Colaboradores: Martín Soto

Año de proyecto: 2001

Fotografías: Dante Busquets | Rozana Montiel